
Lobo iniciando carrera
Tomando los últimos 30 años como medida de tiempo aproximada, afirmo que los “asistentes profesionales” a cursos, congresos y seminarios de todo tipo de disciplinas (cada loco con su tema, que decimos coloquialmente) y que, por “amor o profesión”, acumulamos ya unas cuantas “horas de vuelo” sobre las más diversas materias del universo del saber, solemos experimentar un fenómeno llamado REVISIÓN DE CRITERIOS que cada uno gestionamos a nuestra manera.
Una hipótesis novedosa, pese a estar argumentada con solidez, suele prestarse a reacciones muy vehementes y a la vez controvertidas. Posiblemente en muchos casos esas reacciones tengan más que ver con nuestro código de creencias y de valores personales limitantes más que con el espíritu curioso y ecléctico en la búsqueda de respuestas que históricamente ha caracterizado a los grandes investigadores .
Citaré tres celebridades afectadas por la cerrazón mental de su época como son Pasteur, Servet y Copérnico -. Este último fue previsor y se ahorró el escarnio público al planificar que sus estudios se divulgasen post mortem-.
Ocurre también que nuevas líneas o perspectivas dividen a los comités de sabios y lejos de consensuarse criterios, más bien se enrocan en posturas contrarias divergentes y poco integradoras. Como ejemplo citaré el debate persistente entre física newtoniana o cuántica. ¿Cuál es mejor?, ¿Cuál es más sabia? Probablemente debieran de entenderse y complementarse. Está claro que el debate está servido.
En nuestra opinión, la socorrida afirmación de “Es la excepción que confirma la regla” lejos de su potencial retórico, lo único que nos confirma es que hay una parte que no cubre la citada regla/teoría y habrá que planificar otras líneas de investigación.
Hecha esta introducción el título de esta reflexión “Un camino de vuelta” viene motivado porque en los últimos 30 años de estudio en comportamiento animal, probablemente hemos aprendido mucho más que en todos los siglos anteriores.
Ciñéndonos al mundo canino en este caso concreto, desde 4cma.org , consideramos que este “camino de vuelta” puede ser ahora recorrido a la inversa. Desde las actuales perspectivas de conocimiento del “canis lupus familiaris” hacia su aplicación en el estudio comparativo “canis lupus lupus”. Aportando así una brizna de luz que pretende sumar y contribuir a los conocimientos ya existentes.
Durante mucho tiempo, de hecho aún están fuertemente arraigados, se aplicaron conocimientos imprecisos sobre comportamientos de lobos cautivos a perros, que dieron lugar a infinidad de interpretaciones erróneas y teorías muy cuestionables aún aceptadas y que condicionaron el mundo del adiestramiento profesional hasta no hace mucho.
Afortunadamente, hoy tenemos una visión más amplia de aquella época, en parte porque hemos ampliado criterios y en buena medida porque el número de perros los podemos contar por decenas de millones en el mundo y el de lobos sólo por miles.
En 4cma.org como estudiosos del comportamiento, comunicación y cognición animal, hemos tenido la inmensa suerte de coincidir en nuestro camino con Marcos Javier Ibáñez, profesional de reputado prestigio nacional e internacional en comportamiento canino. Con él compartimos criterios, inquietudes y filosofía común en nuestra manera de entender las relaciones con los animales tanto salvajes como domésticos.
Para ello y coincidiendo con la publicación de su último libro “Descodificando el lenguaje canino” y tras mantener unas interesantes charlas perfilamos la idea de sumar fuerzas y participar en el CONGRESO INTERNACIONAL DE GESTIÓN Y CONSERVACIÓN DEL LOBO EN EUROPA Y NORTEAMÉRICA, Robledo de Sanabria, Zamora ( Abril 20-23 de 2017).
En el citado congreso, él expondrá un novedoso concepto, las que él denomina “Señales de Fluencia” que sugieren una ampliación de miras en la comunicación animal, contribuyendo a descifrar y entender mejor los comúnmente llamados “rituales conductuales” en animales considerados sociales.
Iñigo Abrego
Coordinador de la Asociación 4C Mente Animal
